
Bienvenidos al Diario "La Tecla Indómita". En esta sección incluimos notas periodísticas y reflexiones de interés político, anteriormente en nuestro sitio web. www.lateclaindomita.bravehost.com
Oaxaca; el punto ontológico de la contingencia
Casi todos en Oaxaca saben bien de años que se negocia chantajeando. No en balde se trata por excelencia de la tierra del caciquismo, más aparte el mezcal y el mole, mismo que correrá si no hay prudencia, pues prudencia es hacerse a un lado cuando hay viene el tren.
Según reproducciones de La Jornada, algunos comunicados del EPR están planteando la cosa como que si no cae el gobernador Ulises Ruiz, entonces lo que viene es la Lucha de Clases (con altas). Uno de los problemas del radicalismo es que supone que el programa es negociable, cuando si hay algo irrenunciable es el programa, y no la cabeza de tal o cual gobernador, aquí y ahora. En realidad, el discurso rupturista del radicalismo oaxaqueño, no es y no ha sido sino una válvula de escape al constitucionalismo por la vía de la disolución de poderes y la sempiterna posibilidad de la Asamblea Constituyente. ¿Cómo? Desde arriba, en el Congreso, a través de un gobierno transitorio que llame a nuevas elecciones estatales. La Reforma (plebiscito, segunda vuelta, registro de candidatos “independientes”.
Los movimientos sociales no hacen sino expresar en forma de “sujeto” los tropiezos de la reproducción capitalista en el mismo momento de la transformación de los valores en precios. La puesta a tiempo del mercado desde su lado de la demanda (ahora tenemos que tragar café quemado, por un descuido aquí en el texto que nos cegó olfato y oído por un largo momento –el café se regocijaba en las temperaturas del infierno como si ese fuese su medio (Mario Santiago dando de brincos en la matatena del vicio)-- Y así, abrir paréntesis al infinito, cosa que es un modo.
Cuando Zizek señala la necesidad de construir una tercera vía distante de las instituciones estatales y de los movimientos sociales, está dando en el clavo. Los movimientos sociales son la conciencia a posteriori de los desajustes de la reproducción capitalista, y al concebirse como sujetos no dejan de refundar el YO, pese a ser éste un nosotros, o sea, un colectivo. El YO cooperativo, asociacionista, de las cartas del cartismo, que sustituyó en el mundo moderno, reformista, al viejo Estado absolutista por mecanismos de mercado. De ahí que el “punto de vista” de los “movimientos sociales” consista en no tener un punto de vista. Es el aquí y el ahora la existencia o, como dice Jameson, el punto ontológico de la contingencia.
Precio-país y “nuevo” lenguaje

No existe muerto más bello que el esperma
Eloy Jaurégui
Precio país, todo al alza: “se exportan capos, se colocan condones con todos los orificios que en este hoyo negro se inventan; se baja por el batytubo de boca para abajo; se limpian parabrisas con pañuelos llenos de mocos (es una técnica que inventó el Flancho y que se guía nomás por la intuición de que no y no dan sí); servicios a la carta, lo que usted desee, para qué soy bueno?, mi buen”, y el chavo se arremanga, va empezando. Me recuerda al Mojado Power de Alfonso Arau a la hora de ver a la Blanca Guerra, allá por los gabachos.
--¿Mecanik?
--Mi mecanik…
Mañana lunes de seguro comentarán el gol de palomita del Jorobas Blanco –o como dice el Inca Jáuregui que está en el epígrafe…-, en voz alta, ya ruge la chela.
Andan Los Piadosos del PAN (y esto viene de fuentes blanquiazules tan fidedignas como puede serlo la pluma de Soledad Loaeza) queriendo purificar a la patria. Se trata de acabar con los vicios, con la maldad, buscar el bien común con puros sermones. Igual que los leninistas de los años setenta, igual que los cubanos oficialistas del verbo eterno: creen que con ideas se cambia el mundo…
Receta: 2 cucharadas de moralina + otras 2 de resina de moralina + concentrados de lo mismo. Todo a fuego alto. Mucha familia, muchos goles, muchas navidades. ¡Vamos a la fiesta!
Construyen desde el Estado, y junto a los gerentes empresariales: Los Piadosos. Van por la “nueva” lengua, y pretenden ordenar ahí de “nuevo” el mundo para, ¡ahora sí!, iniciar la construcción de lo que debimos ser siempre (esa obsesión por los “principios” que tienen los modernos). Aunque habría que reconocer que en tiempos de Don Porfirio algo se hizo, y que la novedad se cruza o se pone con la sotana.
Así, la nueva semiótica de los todosbienpeinados con acento de cubanos en La Florida. El tipo de intelectual post moderno a la Don Francisco. L@s muchach@s que rieron con él hace años, hoy son ya casi ancian@s. Trabajan a todas horas para las cirugías faciales. A una le quitaron unas costillas para que se le remarquen las tetas.
Por acá, en otra nebulosa de la ciudad, en otro radio, quizá en otra burbuja, un adolescente macizo se echa a la Maldita y se talla las rodillas con estropajo, mientras piensa, cero jabones, puro slam y zayko, más el gol de Diego Armando con la mano. El otro compró su batuca, pero no la toca. Ni la sacude ni siquiera. Y el Acullá –un prieto que se abotona sólo el de debajo de la camisa para enseñar su lavadero— se esponja la cabellera, él, él que está ahí parado con su bombón entrelazado a puro antebrazo, él, él quiere ser un buen mozo que le cargue las maletas a las turistas, ¡que están re buenas! También conocí al genio de la química que estudió ya todos los doctorados en Europa y no consigue aún trabajo en lo suyo. Ni allá ni acá. ¿Qué diría el Acullá? De seguro sonreiría prendado a la cintura de su gigantona de curvas amplias, y pensaría en silencio: “Ahí está, carnal, tanto pinche libro, tanta maestría, tanto doctorado…”.
Trabajo devaluado, expropiado por los dueños del dinero. Y lloran los académicos, agandallados a su vez de su viejo mundo apacible -inclusive con lindos cuadros sobre los muros-- en el espacio cubicular. Al fondo a la izquierda… Ya ni fuerzas tienen siquiera para inventar ni definir su deseo. Sus ingresos extras los gastan en psicoanálisis o en espejos. Y cuando pretenden levantar las banderas de los derechos a la educación popular, los muchos como el Acullá, dicen cha-cha-cha. Los ven como débiles. No aprendieron a defender con todo su propia existencia. Se les fue la vida en libros y teorías, pero cuando tuvieron que actuar, caminaron con sus propios pies sobre el trampolín y rumbo a los hornos crematorios, o entregaron en las manos de sus embargadores el mobiliario de la familia.
--Ya, Acullá, tranquilo, van a decir que eres un facho.
Pero el Acullá está que no te la acabas. ¿Quién le va a venir a él con elitismos?, ¿a poco este pinche cegato? Mira, cabrón, si me amarras de los pies y de las manos, con la pura verga te cacheteo. Y el Acullá aprieta la suculenta cintura de su alemana, levanta la mirada, bufa.
Por cierto que la teutona anda averiguando si puede entrarle con unas inversiones aquí:
--“Caldeón ha dijo que él se encaga de pone oden”
dice a duras penas la mujer, en un español que claro denota el modo en que se apropia del mundo.
Pero sucede –y aquí le paramos-- que tanta subjetividad junta estalla, que no se puede coser en el cazo a fuego lento, que tanta pinche piedra trompeando provoca colisiones. Y ocurre siempre que algo sucede, un rayo brota, una hembra bufa. Ya miro a los chavalos deleitándose en la gambeta a media cancha, rompiendo el ritmo de carne y explotando, ese correr en estallidos y a media pausa que es el futbol rápido. ¡A qué distancia de nuestros partidos con envolturas de papel! Aquel es un torero que enreda sus cinco o seis pies en bicicletas, driblins, escaleras y arma ya la jugada por la otra banda. No hay otro placer que ese. El chavo se ha olvidado ya de las cámaras. Va solo. Seremos campeones.
--Y algo es algo -–dice el Sebas, con su buen sentido práctico--. O vendes o rezas, lo demás es pura trascendencia….